SALUD
Y BELLEZA
HISTORIA
Las
propiedades terapéuticas de los lodos y las arcillas son
conocidas desde la antigüedad. Los chinos las usaron durante
siglos en forma de cataplasma para curar inflamaciones. Otras muchas
culturas del subcontinente indio y de Sudamérica encontraban
alivio para las afecciones reumáticas en arenas y arcillas.
Hipócrates (460-430 a.c.), Galeno, en el siglo II de nuestra
Era, o Paracelso en el siglo XVI, recogieron múltiples remedios
populares a base de arcillas y lodos en tratados de medicina natural.
Estos aportaban al organismo iones minerales básicos para
la salud como el calcio, magnesio, sílice, hierro o potasio.
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